Ayer por la mañana nos fuimos mi señora y yo a La Capital, a comer con nuestras dos hijas y a enseñarles unos catálogos de baldosas baldosines, cerámicas ceramicones...que ya estoy hasta a saber la altura del tema este.
Bueno pues, por la mañana, y antes de salir de casa hacia La Capital, llamé a un restaurante típico de la misma y que está muy cerca de casa, andando, diez minutos. Nos reservaron mesa para la una y media.
Llegamos a La Capital a las doce y media y mis dos hijas, muertas totales en la cama. Después de pegar por el piso un par de voces y de poner la televisión un poco alta, a regañadientes se levantaron las dos y, eso sí, a la hora reservada estábamos los cuatro sentados alrededor de la mesa dispuestos a dar buena cuenta de cualquier cosa que nos ofrecieran. Yo tenía un hambre de lobo serrano.
La comida, entrañable; la conversación, animada y distendida, y tras pagar y sentarnos en casa en el sofá y con la tele apagada para que no molestara (que es lo único que suele hacer realmente), comenzaron mis hijas y mi señora a deliberar delante de los catálogos:
- Pues esta baldosa con esta fenefa..
.
- Pues anda, que esta otra para arriba y con esta otra para la parte de abajo...
- Pues no te digo yo nada si combinamos esta negra con esta blanca...
- ¿Y esta otra estilo rústico...?
Y yo, mientras tanto, largo en el sofá oyendo a unas y a otras y sin decir ni media. Sólo dije una cosa:
- Todo esto es cosa vuestra, queridas mias...Yo, como si me queréis poner el suelo rojo fuego, las paredes amarillo platanito y el techo verde oliva con manchas blancas y listones negros...
Y en eso quedamos. Ellas solitas se lo guisaron y ellas solitas, se lo comieron.
Bueno, tras despedirnos de nuestras hijas volvimos a casa. Llegamos con el tiempo justo para llegar yo a una reunión de la junta directiva de la Asociación de la que soy Secretario. Lo primero que me soltó un miembro de la junta:
- Ayer se mató contra un camión aquí cerca uno de los tuyos...
- ¿...? -me quedé mirándo a mi amigo sin entender.
- Si, hombre, un motero, que se estrelló contra un camión en una curva...aquí cerca...ayer por la tarde...muerto en el acto...
- ¡¡Joer, tio¡¡
Me dijeron, incluso, quien era: un chico joven, de unos veintipocos años. Y me dijeron de qué localidad...Con la de veces que yo he pasado por esa carretera tanto por la mañana, como por la tarde, como con frio, como con calor...Dios mio...Hoy estamos aquí y mañana estamos criando malvas o alimentando unas llamas de butano que nos han puesto debajo del culo.
De ahí el título de mi comentario: "Buen día, a medias". Buen día por todo lo vivido con mi señora y mis hijas y mal día por la triste noticia de la muerte de un motero, uno más, en esas carreteras de Dios. Descanse en paz.
Feliz Semana.
lunes, 4 de febrero de 2008
miércoles, 30 de enero de 2008
¡Qué mala es la abundancia...¡
Esta mañana volvía yo a casa andando después de hacer unas pequeñas gestiones bancarias para el tema de mi casa y, en el escaparate de una tienda de regalos, he visto, expuesto en una orilla, un pequeño detalle que me ha gustado: Era una flor, construida en material de cerámica puesta dentro de un pequeño cuadro, como si se tratase de una flor pintada en un cuadro pero en vez de ser pintada era en relieve. Me ha gustado y he entrado a comprarla. Quería regalársela a mi señora.
Dentro había una señora mirando cosas con su hijo pequeño, un niño de unos 6 u 8 años, no tendría más.
El niño ha empezado a decirle a su madre que quería algo de un apartado en el que había juguetes. La madre ha comenzado a decirle, con mucho mimo y suavidad que no, que no era posible.
El niño ha comenzado a gritar a su madre y, chillando, le exigía el juguete en cuestión.
La madre volvía a decirle, con suave voz y con mucha calma que no podía, que ahora no llevaba dinero, que otro día...
El niño cada vez gritaba más, se movía nervioso, gritaba, gesticulaba, la dependienta sonreía nerviosa...resumiendo: la madre ha acabado comprándole al niño el juguete y, por lo que yo estaba oyendo, no era nada barato.
Ni se lo ha envuelto la dependienta. El niño lo ha cogído y se ha ido con él a la calle mientras la madre pagaba y trataba de "disculpar" y "justificar" al niño, colorada como un tomate.
Se ha marchado y yo he comprado el regalo de la flor para mi señora.
Mientras lo envolvía la dependienta le he dicho:
- A ese niño, si la primera vez que se puso de esa guisa le hubieran pegado dos buenos guantazos, esta escena no habría tenído lugar...
- La verdad es que sí. Yo estaba nerviosa perdida y sin saber qué hacer. Ha sido una situación muy violenta. -me ha respondido la dependienta.
Dios mio, qué malo es tener todo y de todo y qué malo es el no saber valorar las cosas, ni el precio de las cosas ni el precio del dinero.
El peor favor que se le puede hacer a un hijo es darle todo cada vez que abre la boca. El hijo tiene que aprender a valorar todo, a saber ganarse lo que quiere. A saber que todo tiene un precio y que el que algo quiere, algo le cuesta. Y que si él pide cosas constantemente tiene que saber que, en contraposición, algo tiene que dar a cambio. No podemos resumir la cosa en un "yo pido, tú me das, y punto final".
En el caso que nos ocupa, yo habría aplicado el siguiente refran: "Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar". En el fondo, ese niño me da mucha pena. ¡¡No sabe lo que le espera en esta vida¡¡. Pero más pena creo que me dan sus padres.
He llegado a casa y, entrando como el que no quiere la cosa, he dejado sobre la cama del dormitorio el regalo de la flor para mi señora, confiando en que, más tarde o más temprano, lo encontraría, como así ha sido.
Mis dos hijas, en La Capital, las dos bien, gracias.
Feliz semana
Dentro había una señora mirando cosas con su hijo pequeño, un niño de unos 6 u 8 años, no tendría más.
El niño ha empezado a decirle a su madre que quería algo de un apartado en el que había juguetes. La madre ha comenzado a decirle, con mucho mimo y suavidad que no, que no era posible.
El niño ha comenzado a gritar a su madre y, chillando, le exigía el juguete en cuestión.
La madre volvía a decirle, con suave voz y con mucha calma que no podía, que ahora no llevaba dinero, que otro día...
El niño cada vez gritaba más, se movía nervioso, gritaba, gesticulaba, la dependienta sonreía nerviosa...resumiendo: la madre ha acabado comprándole al niño el juguete y, por lo que yo estaba oyendo, no era nada barato.
Ni se lo ha envuelto la dependienta. El niño lo ha cogído y se ha ido con él a la calle mientras la madre pagaba y trataba de "disculpar" y "justificar" al niño, colorada como un tomate.
Se ha marchado y yo he comprado el regalo de la flor para mi señora.
Mientras lo envolvía la dependienta le he dicho:
- A ese niño, si la primera vez que se puso de esa guisa le hubieran pegado dos buenos guantazos, esta escena no habría tenído lugar...
- La verdad es que sí. Yo estaba nerviosa perdida y sin saber qué hacer. Ha sido una situación muy violenta. -me ha respondido la dependienta.
Dios mio, qué malo es tener todo y de todo y qué malo es el no saber valorar las cosas, ni el precio de las cosas ni el precio del dinero.
El peor favor que se le puede hacer a un hijo es darle todo cada vez que abre la boca. El hijo tiene que aprender a valorar todo, a saber ganarse lo que quiere. A saber que todo tiene un precio y que el que algo quiere, algo le cuesta. Y que si él pide cosas constantemente tiene que saber que, en contraposición, algo tiene que dar a cambio. No podemos resumir la cosa en un "yo pido, tú me das, y punto final".
En el caso que nos ocupa, yo habría aplicado el siguiente refran: "Ante el vicio de pedir, la virtud de no dar". En el fondo, ese niño me da mucha pena. ¡¡No sabe lo que le espera en esta vida¡¡. Pero más pena creo que me dan sus padres.
He llegado a casa y, entrando como el que no quiere la cosa, he dejado sobre la cama del dormitorio el regalo de la flor para mi señora, confiando en que, más tarde o más temprano, lo encontraría, como así ha sido.
Mis dos hijas, en La Capital, las dos bien, gracias.
Feliz semana
lunes, 28 de enero de 2008
Más baldosas...¡Es la guerra¡
Pues esta tarde, más de lo mismo: baldosas baldosines, ladrillos ladrillones y yo, hasta los...
Casi dos horas nos ha estado atendiendo una chica, rumana, enseñandonos todo tipo de cerámicas, de suelos, paredes, greses, fenefas, baldosas imitación mármol, mármol imitación baldosas; baldosas cuadradas, baldosas rectangulares; baldosas envejecidas, brillantes, mate...fenefas con aguas, con flores, imitación adornos romanos, imitación medieval, con frutas y verduras, con cristales, con tiras de aluminio; baldosas a precio de oro y oro a precio de baldosas: blancas, grises, amarillentas, rojizas, medio negras, negras del todo, negras con manchas blancas, blancas con manchas negras...¡¡¡¡PUUUUUMMMMMM¡¡¡¡ (perdón, ha sido mi cabeza que ha explotado).
Nos han hecho un presupuesto de los materiales que más o menos ha elegido mi señora, nos han dado un montón de catálogos de distintas casas comerciales y, ¡hala, a casa a estudiar, a ver, a analizar, a sopesar y a contrapesar...En definitiva, a volvernos más locos de lo que ya estamos¡
Menos mal que yo ya le he comentado a mi señora que NO QUIERO SABER NADA DE NADA, que lo que ella elija, bien elegido está, que todo lo que decida, se aceptará democráticamente por mayoría simple de mi señora, que es quien manda en casa. Que yo, de antemano y antes de decir nada, acepto y acato y sin derecho a ningún tipo de réplica, todo lo que mi señora, unilateralmente y democráticamente decida y elija.
Yo creo que en todos matrimonios bien avenidos existen los mismos artículos de relación familiar y de orden y concordia:
- Artículo 1º.: Aquí se hace lo que ordene LA SEÑORA.
- Artículo 2º.: Caso de no estar de acuerdo con las decisiones o acuerdos tomados en el seno de la familia, se aplicará, indiscutiblemente, el artículo primero.
Bueno, voy a ver qué hace mi señora que aún la tengo en el sofá, rodeada de folletos y catálogos de las distintas casas a las que hemos ido a ver materiales (tres con la de hoy), y voy a ver "lo bien que se lo está pasando".
Feliz baldosas, digooooo...semana.
Casi dos horas nos ha estado atendiendo una chica, rumana, enseñandonos todo tipo de cerámicas, de suelos, paredes, greses, fenefas, baldosas imitación mármol, mármol imitación baldosas; baldosas cuadradas, baldosas rectangulares; baldosas envejecidas, brillantes, mate...fenefas con aguas, con flores, imitación adornos romanos, imitación medieval, con frutas y verduras, con cristales, con tiras de aluminio; baldosas a precio de oro y oro a precio de baldosas: blancas, grises, amarillentas, rojizas, medio negras, negras del todo, negras con manchas blancas, blancas con manchas negras...¡¡¡¡PUUUUUMMMMMM¡¡¡¡ (perdón, ha sido mi cabeza que ha explotado).
Nos han hecho un presupuesto de los materiales que más o menos ha elegido mi señora, nos han dado un montón de catálogos de distintas casas comerciales y, ¡hala, a casa a estudiar, a ver, a analizar, a sopesar y a contrapesar...En definitiva, a volvernos más locos de lo que ya estamos¡
Menos mal que yo ya le he comentado a mi señora que NO QUIERO SABER NADA DE NADA, que lo que ella elija, bien elegido está, que todo lo que decida, se aceptará democráticamente por mayoría simple de mi señora, que es quien manda en casa. Que yo, de antemano y antes de decir nada, acepto y acato y sin derecho a ningún tipo de réplica, todo lo que mi señora, unilateralmente y democráticamente decida y elija.
Yo creo que en todos matrimonios bien avenidos existen los mismos artículos de relación familiar y de orden y concordia:
- Artículo 1º.: Aquí se hace lo que ordene LA SEÑORA.
- Artículo 2º.: Caso de no estar de acuerdo con las decisiones o acuerdos tomados en el seno de la familia, se aplicará, indiscutiblemente, el artículo primero.
Bueno, voy a ver qué hace mi señora que aún la tengo en el sofá, rodeada de folletos y catálogos de las distintas casas a las que hemos ido a ver materiales (tres con la de hoy), y voy a ver "lo bien que se lo está pasando".
Feliz baldosas, digooooo...semana.
domingo, 27 de enero de 2008
¡Qué ganas tenía...¡

Ya tenía ganas, Señor, ya tenía ganas de salir con la cuadrilla, con los amigos, de hacer unos cuantos kilómetros y de volver a saludar a los viejos amigos de siempre, de otras concentraciones, de otros encuentros...Esos momentos no los cambio por nada del mundo.
Tras la reunión, los almuerzos, las buenas charradas, los buenos recuerdos, los cafés, etc. y tras despedirnos de los viejos amigos emplazándonos para la siguiente concentración, el grupo en el que yo iba nos hemos vuelto a casa por otro sitio, para hacer algunos kilómetros de más.
La verdad es que del grupo de seis que íbamos, tres se han ido a toda velocidad, habiendo quedado, préviamente, en un bar de Nuestra Localidad para tomar un aperitivo antes de irnos cada uno a su casa.
Yo los he seguido y acompañado a ese endiablado ritmo durante unos kilómetros, pero me he parado y me he quedado a esperar a los otros dos porque uno de ellos se acaba de sacar el carnet de moto hace cuatro días, y hace que tiene moto, tres, y, en esas condiciones y habiéndole invitado yo a la concentración, lo que no podía hacer era dejarlo solo y marcharme con los otros a toda velocidad.
Le he ido acompañando hasta el sitio de reunión en el que habíamos quedado, siempre delante de él y controlando su velocidad (80 - 90 km/h.). Lo único que yo hacía era, de vez en cuando, pegar un ligero acelerón y adelantarme un par de kilómetros a buen ritmo para volver a bajar y volver a esperarlo.
De esa guisa hemos llegado los tres al punto de encuentro donde ya nos esperaban, hacía rato, los otros tres compañeros.
Le ha gustado a mi amigo la concentración, el ambiente, el amasijo de motos de mil y una formas, de mil y un colores...el ambiente y la camaraderia que se veía, el buen rollo, los saludos, los abrazos, las risas...La siguiente la tenemos dentro de dos semanas y ha dicho que viene, que sí, que le avise o que le llame, que viene...¡¡Bien, eso está bien¡¡.
Lo único que voy a tener que ir, otra vez, a paso lento...bueno, ya irá cogiendo soltura y seguridad. Imagino que poco a poco irá acelerando un poquito más. No hay que pasarse de velocidad pero tampoco hay que ir con el freno echado y el ancla arrastrándola por el asfalto...Todo en su justa medida. En el centro de la balanza está el justo equilibrio.
Feliz Semana.
sábado, 26 de enero de 2008
Cuadruplicado por cuatro...
Ayer terminé de los nervios con el tema de las baldosas, baldosones...
Esta mañana, TAMBIÉN, pero en otra tienda o exposición de venta de materiales para suelos, suelas, cocinas, cocinos, salones, salonas, escaleras, escaleros, tejas, tejones (¡ah, pero, eso del tejón no es un bicho raro?...si es que ya no me riega el cerebro, a ver si al final voy a poner en el suelo de mi salón 400 tejones (el bicho) clavados con chinchetas...¡ )
Bueno, pues después de llegar a casa y viendo el telediario, ha salido un reportero, en Antena 3 y hablando desde los EE.UU de toda la vida y sobre el tema de las hipotecas y cosas por el estilo, y ha acabado diciendo, y eso es lo que me ha acabado de destrozar las pocas neuronas cerebrales que aún me quedan medio vivas, algo así:
- ...se han CUADRUPLICADO POR CUATRO...
¡¡Nos ha jodido Mayo con las flores...¡¡ Es que si las hipotecas se llegan a CUADRUPLICAR por DOS sería cuestión de empezar a investigar el tema ese del teorema de Pitágoras, la regla de tres (simple o compuesta) y la tabla de multiplicar del 1.
Yo creo que debería de haber dicho algo así:
"- ...se han CUADRUPLICADO." Y punto redondo o:
"- ...se han MULTIPLICADO por cuatro." Y punto redondo también.
Y de esa manera no me estaría dando vueltas la cabeza tratando de encontrar un sentido lógico a la redundancia redundable expuesta por un redundante periodista.
Señor, Señor, entre todos me van a volver loco.
Y mañana, y si Dios quiere, saldré saliendo con la moto y me iré o marcharé yendo con la moto motera motorizada a la concentración concentrada de moteros con moto para hablar hablando con los amigos amistosos, esos a los que hace tiempo, o más, que no veo con los ojos de ver.
Feliz fin de semana semanal.
Esta mañana, TAMBIÉN, pero en otra tienda o exposición de venta de materiales para suelos, suelas, cocinas, cocinos, salones, salonas, escaleras, escaleros, tejas, tejones (¡ah, pero, eso del tejón no es un bicho raro?...si es que ya no me riega el cerebro, a ver si al final voy a poner en el suelo de mi salón 400 tejones (el bicho) clavados con chinchetas...¡ )
Bueno, pues después de llegar a casa y viendo el telediario, ha salido un reportero, en Antena 3 y hablando desde los EE.UU de toda la vida y sobre el tema de las hipotecas y cosas por el estilo, y ha acabado diciendo, y eso es lo que me ha acabado de destrozar las pocas neuronas cerebrales que aún me quedan medio vivas, algo así:
- ...se han CUADRUPLICADO POR CUATRO...
¡¡Nos ha jodido Mayo con las flores...¡¡ Es que si las hipotecas se llegan a CUADRUPLICAR por DOS sería cuestión de empezar a investigar el tema ese del teorema de Pitágoras, la regla de tres (simple o compuesta) y la tabla de multiplicar del 1.
Yo creo que debería de haber dicho algo así:
"- ...se han CUADRUPLICADO." Y punto redondo o:
"- ...se han MULTIPLICADO por cuatro." Y punto redondo también.
Y de esa manera no me estaría dando vueltas la cabeza tratando de encontrar un sentido lógico a la redundancia redundable expuesta por un redundante periodista.
Señor, Señor, entre todos me van a volver loco.
Y mañana, y si Dios quiere, saldré saliendo con la moto y me iré o marcharé yendo con la moto motera motorizada a la concentración concentrada de moteros con moto para hablar hablando con los amigos amistosos, esos a los que hace tiempo, o más, que no veo con los ojos de ver.
Feliz fin de semana semanal.
viernes, 25 de enero de 2008
Baldosas, baldosones...
Esta mañana nos hemos ido, mi señora y yo, a una Localidad cercana a la nuestra donde nos habían dicho que había una casa de venta de materiales de construcción, que tenía unos muy buenos precios.
Hemos estado con la chica que nos ha atendido, cerca de hora y media, viendo ladrillos, ladrillones, baldosas, baldosones, granito, granitones, cerámica, ceramicones...y he salido hasta los mismísimos molondrollones de todo ese tipo de material.
Aún estoy viendo delante de mi todos esos materiales y su variopinto mundillo multicolor, con o sin fenefas, con o sin biseladas, con o sin...con o sin...con o sin...
Al final, por lo menos, hemos llegado a una serie de conclusiones en cuanto a los materiales y modelos a poner en los distintos sitios, precios, descuentos, ivas y venías.
Mañana, sábado, hemos de ir a otro sitio a repetir la operación. Lógicamente no te vas a quedar con lo primero que te enseñan. Mañana ya podremos decir, más o menos, qué nos interesa más para el suelo, qué para la cocina, qué para la escalera y cuales son los precios más económicos habiendo sopesado, préviamente, la relación calidad-precio.
Si en un momento determinado del día, o de la noche, alguien que haya leído este mensaje oye una terrible explosión, así como lejana, que no pregunte nada: habrá sido mi cabeza o mis.....pues eso.
¡Virgen de la Teta al Hombro...jamás pensé que habría tanta cantidad de materiales, de tamaños, de colores, de combinaciones, de calidades...para poner en una casa¡
Ya de vuelta hemos parado en un restaurante de carretera para comer. Hemos comido tranquilamente y delante de unos sabrosísimos platos y empujándolos con una botella de agua de litro y medio.
Mañana, como consecuencia de la nueva visita turístico-ceramicosa-baldosil, no voy a poder montar en mi moto, que es una de las pocas cosas que me relajan, últimamente, pero el domingo, que tengo una concentración a sesenta kilómetros de Mi Localidad, no me la hace perder ni El Santo Advenimiento.
¡¡Qué ganas tengo de que llegue el domingo, Señor...Dichosa casa...¡¡
Feliz fin de semana
Hemos estado con la chica que nos ha atendido, cerca de hora y media, viendo ladrillos, ladrillones, baldosas, baldosones, granito, granitones, cerámica, ceramicones...y he salido hasta los mismísimos molondrollones de todo ese tipo de material.
Aún estoy viendo delante de mi todos esos materiales y su variopinto mundillo multicolor, con o sin fenefas, con o sin biseladas, con o sin...con o sin...con o sin...
Al final, por lo menos, hemos llegado a una serie de conclusiones en cuanto a los materiales y modelos a poner en los distintos sitios, precios, descuentos, ivas y venías.
Mañana, sábado, hemos de ir a otro sitio a repetir la operación. Lógicamente no te vas a quedar con lo primero que te enseñan. Mañana ya podremos decir, más o menos, qué nos interesa más para el suelo, qué para la cocina, qué para la escalera y cuales son los precios más económicos habiendo sopesado, préviamente, la relación calidad-precio.
Si en un momento determinado del día, o de la noche, alguien que haya leído este mensaje oye una terrible explosión, así como lejana, que no pregunte nada: habrá sido mi cabeza o mis.....pues eso.
¡Virgen de la Teta al Hombro...jamás pensé que habría tanta cantidad de materiales, de tamaños, de colores, de combinaciones, de calidades...para poner en una casa¡
Ya de vuelta hemos parado en un restaurante de carretera para comer. Hemos comido tranquilamente y delante de unos sabrosísimos platos y empujándolos con una botella de agua de litro y medio.
Mañana, como consecuencia de la nueva visita turístico-ceramicosa-baldosil, no voy a poder montar en mi moto, que es una de las pocas cosas que me relajan, últimamente, pero el domingo, que tengo una concentración a sesenta kilómetros de Mi Localidad, no me la hace perder ni El Santo Advenimiento.
¡¡Qué ganas tengo de que llegue el domingo, Señor...Dichosa casa...¡¡
Feliz fin de semana
domingo, 20 de enero de 2008
¡Vaya niebla...¡

Esta mañana y tras levantarme he visto que el día no podía ser mejor: Un sol radiante y una temperatura de diez grados según el termómetro de mi terraza, orientado al norte.
Sin pensarlo dos veces y sin consultarlo con ningún representante del Gobierno ni de la Dirección General de Tráfico (más me habría valido), me he cambiado de ropa, me he puesto la de motero y....
Al salir de la cochera de casa, un amigo mio que se iba a tomar un aperitivo, a eso de las once de la mañana:
- ¿Te vienes conmigo? -le he dicho
- A mí, eso de las dos ruedassssssss...como que no...
- Vale, tú te lo pierdes, yo me voy a quemar rueda.
A unos 20 km. de Mi Localidad ya he visto a no muy larga distancia que me iba a meter dentro de una niebla espesísima. Tentado he estado de dar la vuelta, pero me he dicho: "¿Quien dijo miedo? (y se acababa de cagar)". ¡¡Y he seguido, como un solo hombre, como un valiente...¿como un insensato?¡¡. La verdad es que, dentro de la niebla, me he cruzado con otros moteros que iban en dirección contraria y que, al cruzarnos, nos lanzábamos el saludo motero, esa "V" que con tanto cariño enviamos al compañero motero que se cruza con nosotros.
He parado en un par de ocasiones para hacer alguna foto conmemorativa. Se me han congelado las puntas de los dedos, bueno, la cosa no ha llegado al punto de la cangrena y de la amputación pero, sí, frío en la punta de los dedos he pasado un poco. El resto del cuerpo, nada, como si tal cosa, pero la punta de los dedossssssss....
La pantalla del casco se me llenaba de agua cada doscientos metros y tenía que estar quitándola pasándole por encima el dedo índice, enguantado, de la mano izquierda. De la propia pantalla de la moto también me saltaban fuertes gotas de agua: la pantalla se iba llenando de gotas sueltas que, con el viento, se iban desplazando hacia arriba aumentando de tamaño al arrastrar a otras gotas y, al llegar al borde superior, saltaban golpeándome en la visera del casco aumentando la frecuencia de limpieza del agua acumulada en la misma.
Total: un viaje perfecto y muy bonito. Frio en los dedos pero, como siempre, todo bien. He disfrutado de lo lindo, como siempre que subo en mi moto y me voy por ahí, libre, volando a un palmo del suelo, tumbando y levantando, sintiendo el ruído del viento en el casco, controlando esos 300 kg. de metal que llevo debajo de mis posaderas.
Cerca ya de casa, de nuevo el sol, el cielo azul y una temperatura muy agradable. La verdad es que la diferencia al ir en moto entre correr a través de la niebla o a través de un aire limpio y un cielo azul, es como lo blanco y lo negro. El estado de ánimo es distinto, se corre más suelto, más alegre, más animado, más esperanzado, con más ganas...Donde hay sol, hay alegria.
Feliz Semana.
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