miércoles, 19 de mayo de 2010

Ceuta y Melilla


El reino de Marruecos pide al reino de España la DEVOLUCIÓN de las ciudades OCUPADAS de Ceuta y Melilla.

Hombre, si nos atenemos a la frase literal, "ocupadas" que están, porque hay gente viviendo en ellas, es decir, hay personas y ciudadanos españoles "ocupándolas", pero no están ocupadas en el sentido que dan, ilógicamente, el reino de Marruecos.

A mí también me gustaría que el gobierno de España ingresara mañana mismo en mi cuenta corriente un millón de euros, por ejemplo, lo que pasa es que, casi con total seguridad, la respuesta que voy a recibir por parte del gobierno español, y además, con toda lógica, va a ser algo así:

- Mira, joven, en estos momentos no llevo suelto para ingresarte la cantidad que pides...igual mañana...

Pues con el reino de Marruecos, la respuesta que habría que darles sería algo así:

- Mira, rey moro, en estos momentos no llevo encima un bolígrafo para firmar la VENTA de Ceuta y Melilla...otro día, si eso...lo entiendes, ¿verdad?

¿Cómo pueden exigir la "devolución" de unas ciudades que JAMÁS han sido de ellos y que tampoco lo son en estos momentos? ¿En base a qué reglamentación? ¿Qué justificación legal, histórica y qué argumentos legales esgrimen encima de la mesa para pedir semejante estupidez? ¿Por qué, por la misma regla de tres que usan para pedir Ceuta y Melilla, no piden también Toledo, Santiago de Compostela o Burgos?

Yo creo que piden esas ciudades españolas porque NUNCA han recibido de parte del gobierno español una respuesta CLARA, DETERMINANTE Y DEFINITIVA.

La respuesta debería haber sido, la primera vez que las "exigieron", tal que así, después de haber dado un fuerte puñetazo encima de la mesa de "negociación":

- ¡¡Se devolverán...cuando las ranas crien pelo y cuando meen las gallinas. Y si falla esa premisa, quedará una segunda: Cuando el día tenga 100 horas, la hora tenga 100 minutos y el minuto 100 segundos¡¡ ¿Queda claro?

Ceuta y Melilla son España. Igual que Madrid y Barcelona. Igual que Zaragoza y Burgos. Igual que León, Cáceres, Murcia, Valencia y Alicante. Igual que Toledo y la Basílica del Pilar, la Torre del Oro y la Alhambra de Granada. Punto final.

¿Les han preguntado a los ciudadanos de Ceuta y Melilla si quieren "pertenecer" al reino de Marruecos, un reino dictatorial, falto de derechos y un país donde la miseria está a la orden del día? ¿Se lo han preguntado? ¿Les van a obligar a base de latigazos por las piernas o a base de lapidaciones o a base de taparles la boca con un velo?

En fin, sin mayores comentarios.

lunes, 17 de mayo de 2010

Desde mi ventana



Desde mi ventana, ante la pantalla del ordenador, alzo de vez en cuando la vista y veo, a través de los visillos, a la gente pasar, al sol iluminando las aceras y a la gente jugando en el campo polideportivo que tengo enfrente.

Veo a madres con los carritos de los niños paseando lentamente por la acera, recibiendo ese añorado sol que tanto tiempo hacía que no acariciaba las pieles de la gente.

Veo coches que suben y bajan. Gente que se cruzan y se paran a saludarse. Señoras con el perrito sujeto con la correa paseando lentamente...La calma y la tibieza de la primavera parece que está empezando a hacer su aparición. ¿Cuánto durará?

Los que sean supersticiosos, que crucen los dedos. Y los que no, también. Hagamos fuerza entre todos para que la bonanza se establezca ya, definitivamente, en esta primavera, tan reacia a entrar en nuestras vidas.

viernes, 14 de mayo de 2010

Padres e hijos



Cuando se tienen a los hijos fuera de casa, como es mi caso, una simple llamada de teléfono, un correo electrónico, una noticia del tipo que sea...hace que se te ensanche el corazón y se te ponga la imagen del hijo o de la hija en la mente, como si estuvieras en ese momento con ellos, como si lo tuvieras delante, con esa imagen filial bailando en tu mente.

Anoche me llamó mi hija pequeña. Quería informarme de que, casi con total seguridad, ha conseguido ya trabajo de lo suyo en una empresa no demasiado grande. Eso es una suerte enorme y un orgullo para un padre, y más con los tiempos que nos está tocando vivir de paro, restricciones y miserias varias.

Acaba de finalizar su carrera. Ha hecho un máster que lo ha acabado hace un mes escasamente y ya le han ofrecido trabajo de lo suyo. ¡Anoche se me hinchó el pecho y cási se me saltaron las lágrimas cuando me lo estaba contando a través del teléfono¡

Posiblemente venga a vernos el próximo lunes, según nos comunicó ayer. Hace que se ha ido cuatro días -se fue el lunes pasado- y ya la estoy echando de menos.

La mayor la tengo trabajando desde Agosto pasado. Esa está totalmente independizada. De vez en cuando nos manda un correo, viene para navidad, para semana santa...Me faltaba la pequeña y parece, a tenor de lo visto, que pronto la tendré también independizada, volando sola fuera del nido.

Cuando son pequeñas, sufrimos por ellas; cuando son grandes, sufrimos por ellas...¿Y quien sufre por los padres?

Feliz fin de semana.

jueves, 13 de mayo de 2010

¿Acaso vale la pena?


Cada día que pasa, la VIOLENCIA está más de actualidad. Los debates, intercambios de opiniones o aspiraciones máximas de la gente han de estar adornados y ambientados con peleas. Si no hay insultos, ataques directos o patadas en la boca, no estamos bien, no somos felices. Hay que "destrozar" al contrario, de la manera que sea y empleando las armas que sean, pero hay que destrozarlo. Hundirlo. Humillarlo. Denigrarlo. Quedar nosotros por encima de él. Tengamos o no tengamos razón. La razón nos la va a dar el "triunfo físico" sobre nuestro oponente.

Y yo, que toda mi vida he estado enseñando artes marciales y "educando" a mis alumnos para que no llegaran JAMÁS a las manos, me doy cuenta de la inutilidad de esas peleas, discusiones, altercados, miserias en definitiva. Yo siempre decía a mis alumnos que, aun sabiendo artes marciales y sabiéndote superior a tu contrario, es preferible "callarte y quedar mal", o "salir corriendo" si la cosa se complica, antes que golpear y poner la mano encima a un semejante.

Hoy en día, tanto políticamente hablando, como en programas de cotilleos y estupideces, como en debates televisivos de cualquier índole, como en la propia calle, lo NORMAL es quitar la palabra al contrario levantando la voz por encima de sus comentarios, y si ese levantamiento de voz, generalmente acompañado de insultos, no es suficiente, entonces empleo las manos que para eso las tengo.

Y eso no va conmigo. Prefiero callarme. En boca cerrada no entran moscas. Y si no hablo, no ofendo. Y si no ofendo, no hay razón para la pelea.

Tratemos de contarnos un chiste y de animar la vida un poco mirándola con algo de desparpajo, eso es mucho más sano, ecológico, alegre, divertido, animado, interesante...que todo eso de los insultos, de las faltas de respeto y de las patadas en la boca.

miércoles, 12 de mayo de 2010

Café con leche


Las nueve de la mañana y ya he acabado de dar la vuelta con mi perrita de raza "westy" para que hiciera sus necesidades.

Apenas he entrado por la puerta de casa y ya he notado el suave aroma del café con leche y del pan recién tostado, preparado todo en la mesa de la cocina por mi señora.

El día acaba de comenzar.

Qué poco necesitamos los pobres para ser felices y cuánto necesitan los ricos.

martes, 11 de mayo de 2010

Recuerdos


Debo de estar mal acostumbrado. Lo hago con cierta frecuencia. Y me refiero a eso de recordar, a ese vicio, o virtud que nos hace echar la vista atrás recordando viejos momentos, mejores o peores, pero viejos momentos.

Momentos de infancia, de juventud, de cierta madurez...

Y, al menos en mi caso, casi siempre vuelvo a los mismos recuerdos. Tengo tres o cuatro que son fijos. Como ese mismo sueño que se repite de vez en cuando.

Dicen que los "viejos recuerdos" duelen. A mí me relajan.

¿Y a tí?

Casi un año...


Casi un año hacía que no escribía nada en este blog, casi un año, y en aquella ocasión decía que "seguía lloviendo".

Hoy no llueve, pero está nublado. Igual que ayer, igual que anteayer, igual que mañana, seguramente...Es decir, que si comparamos las dos fechas por el estado del tiempo podemos llegar a la conclusión de que llevamos un año entre lluvias, nublados, fríos y mal tiempo en general.

Todo depende de cómo lo miremos y de cómo lo interpretemos.

Pero la verdad es que llevamos ya demasiado tiempo con una inestabilidad climática que ya está tocando las partes nobles y blandas. Yo creo que ya vale. Ya está bien. Dicen que "Dios aprieta pero no ahoga", yo creo que ya está empezando a ahogar.

Vamos a darnos un respiro, Señor, ¿vale?. Gracias, hombre.