sábado, 11 de diciembre de 2010

Sueño o realidad



Esta mañana me he despertado totalmente sobresaltado.

Eran las ocho de la mañana y, a través del balcón de mi dormitorio ya empezaba a entrar la claridad del día, iluminando suavemente mi habitación.

El motivo del sobresalto ha sido que, de pronto y a través de mis ojos cerrados, he visto con total claridad y nitidez a una señora joven sentada en el borde de mi cama, mirándome.

La he visto tan claramente como veo ahora el teclado de mi ordenador, tan claramente como pueda verse a un interlocutor durante una conversación de amigos, tan claramente que me ha saltado el corazón dentro del pecho, haciéndome incorporar en la cama echándome hacia atrás.

Apenas he abierto los ojos, como platos, y mientras estaba recostado contra el cabecero de la cama, la imagen ha desaparecido.

He mirado en todas direcciones de la habitación tratando de localizar a esa persona, el corazón todavía agitado y totalmente acelerado, pero no he visto nada. Estaba solo. Ni un sonido. Ni un movimiento alrededor. Nadie tangible. Nadie real. No había nadie en la habitación...

O sí...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Solo en casa (dos)

¿Alguien no ha visto la película esa de un niño que se queda solo en casa y se defiende, perfectamente bien, de unos delincuentes que tratan de entrar a su casa a robar? Pues en esa misma situación me encuentro yo...pero sin delincuentes.

Mi señora se ha ido a La Capital, con mi hija pequeña, para hacer en el piso unas gestiones: que si el calentador no sé qué...que si la lavadora pierde agua...que si la fregadera no sé cuantos...que si limpieza por aquí, que si limpieza por allá...

Y yo solo en casa (dos).

Pero me defiendo perfectamente bien: me levanto, me hago mi camita, recojo todo, saco a mi perrita a la calle a hacer sus cosas, voy a comprar, me hago las comidas y cenas, limpio y recojo toda la vajilla, me meto un rato en internet, veo un poco la tele, leo por las noches cuando me acuesto...resumiendo: solo en casa (dos) pero sin delincuentes.

El domingo iré a La Capital a recoger a mi señora para traérmela a casa. Han pasado sólo dos días desde que se fue y ya la echo de menos. La llamo por las mañanas, al mediodía y por la noche. Y ella me dice:

- ¿Me echas de menos?

- ¿Quien, yo? No...lo que pasa es que te llamaba para ver cómo estabas...

- Ya...

Pues eso. Sólo en casa (dos) pero sin delincuentes.

Me voy a sacar a mi perrita a la calle a hacer sus cosas, que me está reclamando, la pobre.

martes, 7 de diciembre de 2010

Nueva salida en moto

Esta mañana ha amanecido nublado. Nada de frío: 14 grados en el porche de mi casa a las 10:00 de la mañana.

En esas condiciones me he dicho:

- ¿Qué tal si nos hacemos una pequeña salida con la burra para quitarle un poco la cascarilla al tubo de escape?

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Un alto en el camino

Y tal y como me lo he preguntado, así me he respondido y así he actuado: una hora más tarde y tras hacer unas gestiones para el tema de la cosecha de olivas de este año, he cogido la moto y, ¡¡zas¡¡, me he largado por ahí a dar una vuelta, no demasiado grande pero sí lo suficiente como para, como he dicho más arriba, quitarle la cascarilla al tubo de escape.

Al llegar me he encontrado, cerca de casa, con un amigo de la cuadrilla motera.

- ¿Te has enterado? -me ha dicho el amigo-

- No. ¿De qué me tengo que enterar?

- El Fulano, que lo entierran hoy por la mañana.

- ¿El Fulano?. Pero si ese señor debe de tener unos cuarenta y pocos años...¿Qué le ha pasado?

- 45. Algo de la cabeza. Se ve que ya le dio hace un par de años algo y ahora pues...lo ha rematado.

- Joer, tío. Está visto que para morirse uno sólo hace falta estar vivo.

- Sí...

Sólo hace falta estar vivo para morirse uno. Eso está más claro que el agua. Conclusión: comamos y bebamos, hermanos, comamos y bebamos, y cuando podamos, démonos una vuelta con la burra.

lunes, 6 de diciembre de 2010

¿Quien soy yo?

Una cosa es ser alguien, ser uno mismo, ser una determinada persona, un alguien que respira, y otra, muy distinta, es preguntárselo, preguntarse uno mismo que quién soy yo y por qué yo soy quien soy. Por qué pienso lo que pienso, siento lo que siento, veo, camino, como, bebo, duermo, toco, sufro, disfruto, pienso, lamento, intuyo, dudo...por qué me ocurre todo eso a mí y por qué hago todas esas cosas yo mismo y no otra persona. Y lo que es más importante: ¡Por qué me doy cuenta de que me doy cuenta de todo ello¡



Sólo una probabilidad muy pequeña entre millones de ellas ha hecho que sea yo quien soy y que sienta yo lo que siento...y no otro. Si esa probabilidad no se hubiera dado yo no sería quien soy ni existiría. Yo no estaría donde estoy ni sentiría todo lo que siento. En definitiva: El mundo NO existiría.

Si yo no existo, el mundo, el universo, la Vida, todo eso no existe. Porque yo no lo siento ni lo veo. Todo eso no existiría.

Resumiendo, señoras y señores: ¡¡Ustedes viven porque yo vivo. Y yo vivo porque usted, que me lee en este momento, está vivo¡¡

Estas deliberaciones filosóficas-trascendentales, más propias de una buena borrachera pseudointelectualoide que de una meditación personal, son las que se le pueden ocurrir a cualquiera cuando ese cualquiera no tiene nada que hacer, como es mi caso en la mañana del día de hoy. Qué se le va a hacer.

De modo que ustedes perdonen, pero es que cuando el Diablo no tiene nada que hacer, con el rabo caza moscas.

Feliz día de la Constitución, y gracias por vivir, de lo contrario yo no viviría y no podría haber escrito esta tontería.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Todo tiene un precio



Si alguien va por la calle, paseando tranquilamente, y tropieza con algo cayendo de bruces y partiéndose media docena de dientes, todos diremos lo mismo:

- Fulanito se ha caído en la calle y se ha partido los piños...

- ¡Vaya, hombre, qué MALA SUERTE¡

Pero si ese mismo alguien, al caer y romperse media docena de piños, cae sobre un décimo de loteria, premiado en el día de ayer con 60.000 euros, todos, igualmente, diremos lo mismo:

- Fulanito se ha caído en la calle y se ha partido los piños...pero se ha encontrado un décimo de lotería premiado con 60.000 euracos...

- ¡Vaya, hombre, qué BUENA SUERTE¡

Como podemos ver, todo en esta vida tiene un precio, incluso la propia DIGNIDAD.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Comida de hermandad

Esta tarde tenemos una reunión para ultimar los detalles de la Comida de Hermandad que vamos a celebrar, nuestra Asociación, el próximo sábado, día 4 de Diciembre.

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La circular con la correspondiente información ya se ha enviado a todos los socios hace cosa de una semana. Algunos ya han ido acudiendo a la Sede para inscribirse a la comida. Otros, imaginamos que terminarán viniendo hoy, último día para formalizar las inscripciones. Y el sábado...¡¡a disfrutar de los amigos, de la comida y del buen ambiente¡¡

¿Cuántas veces he dicho yo por aquí que la Vida son cuatro ratos? Pues, amigos, no los desaprovechemos y vivamos la Vida todo lo mejor que podamos y con la mayor intensidad posible.

Así de simple.

martes, 30 de noviembre de 2010

La niebla

Hoy, prácticamente hemos tenido todo el día niebla. No me gusta la niebla. O mejor dicho: me gusta poco la niebla. Me gusta según dónde o según desde dónde y según cuándo.

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El abrazo húmedo de la niebla

He salido esta tarde a dar una vuelta por los alrededores de casa y todo, a esas horas, se veía desdibujado, difuminado, medio borroso: las casas, las farolas de las calles con su luz amarillenta, las personas, los coches, sus luces...hasta el frío que hace hoy parecía borroso y desdibujado.

Ahora, en la calor de casa, apenas queda niebla. Se ha levantado. Pero aún me queda, en el interior del pecho, esa humedad fría y borrosa de la niebla, ese abrazo mojado que acaricia totalmente y que envuelve, con su blanquecino cuerpo, todo lo que penetra en su interior.