viernes, 18 de enero de 2008

Ya se ha ido...

Hace unos días comenté por aquí que un buen amigo mio estaba a las puertas de la muerte, que había sido ingresado en el hospital y que le habían dado un mes de vida, y que la próxima vez que saliera de allí sería con los pies por delante...¡¡Pues ayer salió con los pies por delante y esta mañana he tenido que ir, junto con mi señora, a La Capital a toda leche para poder asistir a su funeral y poder despedirme de él y verlo por última vez¡¡

Tanto su esposa, como su hija, amiga íntima de mi hija la mayor, en cuanto nos han visto entrar en el tanatorio se nos han abrazado arrasadas en lágrimas. Yo no me he podido contener. Ya no pude hacerlo ayer por la noche cuando me llamó mi hija la mayor para comunicarme la noticia. Me quedé bloqueado con el teléfono al oido. Ahogado. Fue superior a mis fuerzas.

Y esta mañana, delante de su féretro, contemplando el rostro amarillento de mi pobre amigo a través del cristal del cuarto donde estaba expuesto, me he acabado de destrozar.

Los amigos moteros del club al que él pertenecía le han enviado una corona con un recordatorio motero.

Ahora será allá arriba, por encima del azul del cielo, por donde correrás con tu moto, sin problemas de frio o calor, sin problemas de viento, sin problemas de niebla, nieve o agua...allí, amigo mio, todos los días brilla el sol. Ahora no podrás poner esas excusas que en alguna ocasión me ponías:

- ¡Es que hace un frio que pela...¡

Ahora ya no tienes excusas, amigo mio. Ahora sé que correrás libre y feliz, despacio y sonriente, con esa sonrisa ancha y sincera por debajo de tu bigote, con tu bozarrón noble y fuerte, con tu moto color azul, igual que el azul de ese cielo desde el que ahora nos contemplas.

Un fuerte abrazo.

lunes, 14 de enero de 2008

77 Euros...

El golpe con el bate de béisbol, en la cabeza de la anciana, fue brutal.

Estaba sentada, adormilada, en un viejo sofá que tenía unas puntillas blancas adornando el cabecero del respaldo del sofá. El golpe le vino desde atrás. La anciana ni se enteró. Sólo sintió un ruido, como un susto, y de pronto se le apagó la luz, se le apareció el vacío negro y todo acabó. La televisión encendida seguía emitiendo, en esos momentos, unos anuncios.

El cuerpo quedó tendido sobre su costado izquierdo, caído sobre el sofá, derramando sangre y restos de una cabeza abierta y aplastada en su lado derecho. Ni un grito, ni un ruido, ni un lamento, nada extraño, tan sólo el golpe del bate de béisbol al golpear la cabeza de la anciana.

El joven, con un pasamontañas cubriéndole la cabeza, dejó el bate apoyado en el respaldo del viejo sofá y comenzó a abrir y cerrar cajones de armarios y estanterías, sacando todo a puñados y arrojándolo lejos de sí. Iba de un lado a otro, entrando y saliendo de las distintas habitaciones del pequeño piso, dejando todo revuelto, arrojado por todos sitios, dejando caer en el suelo algunos cajones de alguna cómoda.

En un armario ropero donde escasamente había tres o cuatro vestidos de color oscuro colgados de unas perchas de plástico, y con unas cuantas sábanas, colchas y mantas dobladas y plegadas en la base del mismo, encontró un bolso negro, pequeño, cerrado con una cremallera a todo lo largo de su parte superior. Lo abrió y ensanchó para ver, de una ojeada, todo su interior. Había un monedero con unos pocos billetes y algunas monedas en uno de sus bolsillos interiores: 77 euros en total.

Se metió ese dinero al bolsillo y arrojó el bolso contra la pared lanzando un juramento. En una cajita de madera, de esas de puros, encontró unos medallones antiguos, algunos pares de pendientes sueltos, un par de anillos, alianzas de matrimonio, un viejo y anticuado collar de perlas de imitación, bisutería y baratijas, en definitiva; alguna vieja foto y unos sellos con parte del sobre del que fueron separados pegado todavía a los mismos. Arrojó la caja contra la pared tras meterse los medallones, anillos y collar en los bolsillos.

Volvió al salón donde había dejado a la anciana y se sentó en un sillón situado a su costado. Dio una patada a la pequeña mesa que había ante él arrojándola casi contra la pared de enfrente. La televisión seguía emitiendo anuncios.

Se levantó y recogió el bate. Se dirigió hacia la puerta del piso con intención de salir. Apoyó el oído contra la puerta por ver si se oía algo que le impidiera salir en ese momento. Miró por la mirilla de la puerta, una con un gran angular que le permitía ver casi todo el pasillo que se extendía frente a la puerta del piso.

Ni vio ni sintió nada. Permaneció unos segundos apoyado con su espalda contra la puerta, sin moverse, mirando al techo blanco del recibidor del piso. Por fin se decidió a salir. No había vuelto a mirar por la mirilla de la puerta desde la primera vez. Abrió la puerta con cuidado de no hacer ningún ruido mientras, con una mano, se quitaba el pasamontañas de la cabeza.

Los ojos se le abrieron como compuertas al encontrarse frente a él y a punto de introducir la llave en la cerradura, al hijo de la anciana, un joven oficial de la policía local que, como cada tarde, venía a visitar a su anciana madre.

domingo, 13 de enero de 2008

Los "Protectores" de los moteros...


Esta mañana, como casi todos los sábados y domingos, me he cogido la moto, la cámara de fotos y me he ido a dar una vuelta por ahí.

Hoy he escogido un circuito que ya lo había hecho otras veces pero ampliándolo por un tramo de carretera que, hasta hace cosa de dos años, era un verdadero camino de cabras en lugar de carretera, aunque fuera carretera local, lo que pasa es que yo sabía que la estaban haciendo nueva y quería esperar a que la terminaran para poder meterme por allí.

Al llegar al cruce que me llevaba hacia el camino de cabras, he visto que estaba con un suelo impoluto y unas rayas blancas en el suelo totalmente inmaculadas:

- ¡¡Ya está terminada, me voy por aquí...¡¡ -me he dicho.

He tomado ese desvío y, en efecto, la carretera totalmente nueva, un asfalto impecable, muchas de las viejas curvas habían desaparecido haciendo los trayectos más largos y rectos, las curvas muy ámplias lo que ofrece más seguridad, el asfalto pintado de un blanco inmaculado pero...y siempre tenemos que tener un "pero", faltaban las señales verticales de las orillas de la carretera...claro, al ensanchar la carretera vieja se cargaron todas las señales que había y ahora hay que volver a ponerlas.

Pero, en cambio, estaban poniendo otra cosa: ¡¡LOS FAMOSOS GUARDARRAILES ASESINOS O DEGÜELLAMOTEROS ¡¡

Para muestra, un botón, es decir, la foto que acompaña mi comentario: puede verse el asfalto impecable, recto, pintadas las lineas del centro (faltan, como puede apreciarse, las lineas que delimitan el arcén), y las barras de hierro clavadas en tierra firme, esas barras que sujetan la barandilla que está en el suelo y que son, en su conjunto, los encargados de seccionar pies, manos, cuerpos enteros; los encargados, en definitiva, no de evitar muertes de motoristas sino los encargados de REMATARLOS cuando caen al suelo y tienen la desgracia de golpearse contra ellos.

¿No dijo hace relativamente poco el Gobierno de nuestra nación que en toda aquella carretera que se hiciera nueva se irían ya implantando los nuevos guardarrailes, mucho más seguros para coches y, sobre todo, para motoristas?. ¿No dijeron también que en todas las carreteras se irían sustituyendo los viejos guardarrailes por los nuevos, mucho más seguros?.

Pues, dos de dos: o mintieron entonces o mintieron entonces. Porque la prueba es totalmente concluyente: Esta carretera lleva terminada cosa de dos meses. Como puede verse, todavía falta de pintar algo. Y como puede apreciarse claramente, los guardarrailes que se están poniendo son los VIEJOS Y CONOCIDOS ASESINOS DE LOS MOTORISTAS.

Siempre se ha dicho que se pilla antes a un MENTIROSO que a un COJO.

Feliz Fin de Semana.

sábado, 12 de enero de 2008

La Pantalla del Ordenador...

El otro día compré, a través de internet, una pantalla de 17" TFT para el ordenador de mi hija la mayor. Tenía una pantalla de esas "gordas" de los años de la guerra de la Independencia, o de antes...

Y esta mañana, mi señora y yo, hemos cogido el coche y nos hemos ido a La Capital a llevar la pantalla a mi hija.

Nos estaban esperando, las dos, arregladas como para ir a una boda, de punta en blanco, como suele decirse. Hemos dejado la pantalla junto a su ordenador y, sin pararnos ni a rascarnos, nos hemos ido los cuatro a comer a un restaurante típico, una especie de bodega, toda hecha en ladrillos y con lámparas estilo medieval colgadas del techo.

La comida y el ambiente de los cuatro alrededor de las viandas, perfecto, la armonia, magnífica, todo en su justo sitio y en su justa medida.

Al volver a casa he quitado la vieja pantalla del ordenador de mi hija y le he instalado la nueva pantalla plana. Mi hija no cabía de gozo. Y claro, la hija pequeña tiene los mismos derechos que la mayor, por tanto, después de la vuelta a Mi Localidad, le he hecho una transferencia a su cuenta bancaria, via internet, por el mismo importe del precio de la pantalla que he regalado a la mayor.

Así, las dos contentas.

Y lo que han dicho ellas:

- Como estamos en periodo de Rebajas, algo gastaremos en algún que otro trapito...

Me parece perfecto.

La mayor, con su dinero, que para eso trabaja, y la pequeña, con algo del dinero que le acabo de enviar.

Así somos los padres...Para nosotros ponemos problemas a la hora de gastar un dinero en algún capricho, pero para nuestros hijos no nos duele nada, es más, yo, contento con regalar a mi hija esa pantalla y con reponer ese mismo dinero en la cuenta de la pequeña. Siendo y estando ellas felices, yo ya he comido. Todo lo demás me sobra.

Feliz fin de semana

jueves, 10 de enero de 2008

Hoy lo han confirmado...

Vaya día que llevo...

Entre el bajón tan extravagante de mi nómina y la noticia que me han dado hace un rato, estoy como para marcharme de cena, de baile y desmanes sexuales varios.

Han llamado a casa diciendo que al padre de la mejor amiga de mi hija la mayor le han dado un mes de vida. Todos sabíamos que tenía cáncer, pero nadie se esperaba esto.

Este fin de semana pasado estaba mi hija en casa. Esperábamos, de un momento a otro, que viniera su amiga a pasar el fin de semana a nuestra casa y con mi hija, cosa que hace muy a menudo. Pues no vino.

Llamó diciendo que su padre estaba peor. Que lo habían ingresado.

Y hoy han llamado diciendo que le han dado un mes de vida.

Se me ha puesto un algo, no sé el qué, en la boca del estómago, que me ha dejado como clavado a la pared, como un cuadro viejo y malo al que sujetas de cualquier manera.

El padre de la amiga de mi hija es motero también, igual que yo. Recientemente se había comprado una moto para salir los fines de semana...

Ya no le dejan salir del hospital.

Cuando salga, dentro de poco, todos sabemos cómo saldrá y hacia dónde.

Una sobrina mia tuvo hace muy pocos días una niña, hace escasamente un mes.

Mi amigo se está muriendo.

Eso es la vida.

Feliz fin de semana.

España va bien...¿para quien?

Esta mañana he visto el ingreso de mi nómina en mi cuenta de internet.

¡¡Virgen de la Teta al Hombro...¡¡

Me han descontado unos 300 euros más de lo que normalmente me vienen descontando.
A todos mis compañeros igual. Todos poniendo el grito en el cielo. Todos cagándose en todo lo que se menea: "Es que así no tendréis que pagar a la hora de hacer la declaración de la renta en el mes de Junio...", es lo que dicen que ha comentado la empresa.

Claro, así no pagaré en el mes de Junio, y mientras, el resto del año, como no llego a fin de mes porque lo que cobraba me lo están reteniendo, pues voy con el culo apretado, con el cinturón en el último agujero de la correa y ahorrándo hasta en el respirar.

Y luego dice alguno que yo me conozco que España va bien, que la economía es una gozada, que nos sobra el dinero y que todo lo que nos sobra se nos va saliendo por las orejas, que esto es el País de Jauja y que la abundancia y el exceso de dinero están a la orden del día....¡¡Y una mierda para los morros de alguien que yo me sé...¡¡

De la madre de alguno, me estoy acordando yo ahora...

Feliz fin de semana, si es que se puede.

martes, 8 de enero de 2008

Mi mejor felicitación...

Han pasado ya las fiestas navideñas, los días de grandes comilonas, de regalos, de buenos deseos, de abrazos, de sonrisas, de ambientes familiares, de postales electrónicas, de esas que buscamos y buscamos en la red tratando de encontrar la más espectacular y la más original para quedar bien con la persona que la va a recibir.

Ya han pasado. Ahora es el momento de la tranquilidad, de la meditación, de recapacitar sobre todo lo pasado, todo lo hecho, todo lo dicho...

Y hablando de decir, comentar que, en estos días en los que se reciben tantas felicitaciones a través de internet, yo he recibido dos simples lineas escritas en un simple y vulgar correo, sin más añadido que esas dos líneas, y que sin ningún tipo de imagen ni sonido, figuras, adornos y demás circos, ha sido la MEJOR FELICITACIÓN, con creces, que he podido recibir.

Esas dos líneas venían escritas por una de mis sobrinas, la hija mayor de la hermana de mi señora, y decía lo siguiente:

"Queridos tíos: recibí las fotos bien, todos con los carrillos llenos de uvas! Os deseo dos cosas este año nuevo: TODO y NADA..."

Leyendo sólo eso parece que la felicitación de mi sobrina es un contrasentido, una incongruencia, algo que no hay por dónde cogerlo, pero es que la cosa seguía:

"...TODO que os haga feliz y NADA que os haga sufrir. Un beso muy fuerte de vuestra sobrina L......"

Cuando vuelva a verla me la voy a comer a besos.

¿Cabe mayor deseo de Paz, Felicidad, Amor y Salud que el que nuestra sobrina nos ha deseado con esas dos líneas de un simple correo electrónico?. No creo.

Feliz Año a tod@s

Feliz Semana.