miércoles, 13 de octubre de 2010
Hay veces que no sé qué decir...
Te sientas delante del teclado, delante de la pantalla del ordenador y miras por la ventana, ese cuadro de luz que tienes delante, y piensas:
- ¿Y hoy...?
Pues hoy, nada.
Escuchas a un perro ladrar cerca de tu casa; oyes el rugido del motor de un coche o una moto pasando por delante y por debajo de tu ventana...y nada más.
Y te vuelves a preguntar, mentalmente, de qué leches vas a hablar hoy. Y sabes que hay temas. Hay cosas de política, de asuntos sociales, de libros, de televisión, de cosas de la familia, de internet, del trabajo -el que lo tenga-, de actividades deportivas, de relaciones de amigos...pero no tienes ganas de plasmar nada de todo lo que cae debajo de esos posibles temas.
Y cierras todo y te vas. O, como ahora, escribes tonterías sin sentido y, cuando ya has rellenado unas cuantas líneas, pones un punto y final y acabas.
Esto es, a veces, como la vida misma: un punto y final y se acabó todo.
lunes, 11 de octubre de 2010
Los empresarios...¡¡Esos BUITRES¡¡
Estoy seguro de que no son todos igual. Estoy seguro de que ni son todos los que están ni están todos los que son, pero que haberlos, haylos. De eso doy fe: Algunos empresarios, o muchos, el porcentaje lo desconozco, viven del cuento, de engañar a los trabajadores y de vivir a costa de ellos, de esos "pobres desgraciados" que hacen lo que sea con tal de tener un miserable trabajo con el que ganarse la vida y poder alimentar a sus familias.

Y eso lo saben los empresarios. Y por eso abusan. Y por eso engañan y mienten. Y por eso destrozan ilusiones y esperanzas sin importarles lo más mínimo las consecuencias físicas y morales que puedan derivarse de sus rastreros actos.
Me explico:
Mi hija pequeña terminó en Junio un máster que había emprendido tras la finalización de su carrera.
Terminado el máster, empezó a echar currículums por toda España hasta que encontró un trabajo en una determinada empresa. El "trato" o el "contrato" con el empresario era que "trabajaría como becaria durante cuatro meses, por la cara totalmente, y que después de esos cuatro meses le harían un contrato para seguir trabajando, pero cobrando".
Hasta aquí, más o menos bien. Sin cobrar, pero más o menos bien. Menos da una piedra.
Terminó el periodo de cuatro meses, el periodo de becaria, y mi hija a la "puta calle". Con muy buenas palabras pero a la calle. Le han ofrecido, si quiere seguir, trabajar las ocho horas por un sueldo de puerta de iglesia, es decir, por unos 250 euros al mes. Lógicamente mi hija le ha dicho a ese BUITRE que se vaya a la puta mierda.
Imagino que ahora, el susodicho BUITRE cogerá a otro becario o a otra becaria, los tendrá trabajando otros cuatro meses por todo el morro y, al finalizar el periodo "de prueba", a la calle de nuevo.
Y así, jodiendo a unos y a otras, destrozando ilusiones y esperanzas, hundiendo moralmente a unas y a otros, va saliendo el BUITRE adelante mientras los otros se hunden en la desesperanza y en la desilusión.
¿Esta es la "REFORMA LABORAL" que nos ha proporcionado el Gobierno de Zapatero? Pues, José Luis...¡¡¡PA TÍ¡¡¡sábado, 2 de octubre de 2010
Hoy, funeral
Hoy toca hablar de un funeral. De que hoy estamos aquí y mañana estamos sabe Dios dónde. O quizás no lo sepa ni el mismo Dios. Hoy hemos enterrado a una persona muy cercana. El corazón. Por lo visto lo tenía hecho polvo y no ha aguantado más. Ayer reventó deteniendo una vida y destrozando otras. Hoy estamos aquí y mañana cruzamos la linea que separa los ojos abiertos de los ojos eternamente cerrados. La Vida es así.

Según palabras de alguien que ha estado los dos últimos días junto a la cabecera de su cama y que lo vio morir, el fallecido llegó a decir:
- A ver cuándo termina todo esto de una puta vez... -en referencia a su deseo de morir, tal era el dolor que estaba soportando. A la madrugada siguiente, su corazón se paró totalmente.
Hoy hemos visto lloros, abrazos, ojos enrojecidos, trajes negros, coronas de flores, y lo más impactante: el sonido que, en medio de un silencio sepulcral, hace la caja al ser arrastrada por varias manos dentro del nicho, allá en el pequeño cementerio.
Cuatro días son los que se viven: Dos durmiendo, uno trabajando...¿vamos a desperdiciar en tonterías el tercero? No es esa, precisamente, mi intención.
Como dijo el poeta Bécquer: "¡Qué solos se quedan los muertos..."¡
Y qué razón tenía.
viernes, 1 de octubre de 2010
Esos ánimos, tan bajitos...
La luz sube un 4,8% y el butano un 2,8%
La factura de la electricidad se encarecerá casi dos euros. La bombona pasará a costar 12,79 euros.******************************
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Son las cosas de la vida, de los gobiernos, de los chanchullos empresariales y de los tejemanejes de unos y otros jugando con la paciencia, la salud y el bienestar de los sufridos ciudadanos, mientras en sus bolsillos entra lo que no está en los escritos, es decir, lo que sale de los nuestros.
La moral de los pobres y sufridos ciudadanos está, en estos momentos, por los suelos. No creo que haya una sola familia española de esas que damos en llamar "clase media" y cuyos sueldos definimos como "mil euristas", que en estos momentos tenga la moral alta, el ánimo levantado y la ilusión y esperanza puesta, con una sonrisa de oreja a oreja, en nuestro más inmediato futuro. No me lo creo.
Y eso sin contar esas familias que tienen alguien en el paro, cobrando o sin cobrar. Y ya no digamos esas otras familias que no tienen a nadie trabajando, y menos si están todos sin cobrar.
Y encima nos vienen con la copla de que nos SUBEN LA LUZ. Y cuando hemos tragado ya esa píldora, amarga por otra parte, van y nos dicen:
- ¡Eh, oiga, que NO ES SÓLO LA LUZ...que TAMBIÉN le vamos a subir el butano...¡
- ¡Jodeeeeeeeeeeerrrrrrrr...¡
Como siempre, a chupar del bote "los mismos", sin importarles lo más mínimo cómo se encuentran los "otros mismos", y a pagar, como siempre también, los "otros mismos" para seguir llenando los bolsillos de "los mismos".
Santa paciencia.
jueves, 30 de septiembre de 2010
Un mes más...
Dentro de hora y media, Octubre. Mañana ya estaremos en el mes número 10 del calendario. Dos más y a cambiar de año. ¿Alguien se da cuenta de la velocidad tan vertiginosa con la que pasan los días, las semanas, los meses...los años?

Parece que fue ayer cuando estábamos brindando con cava o champán en el paso, con las 12 campanadas, del 2009 al 2010. Y estamos a punto de acabar el 2010 y a tres meses vista del 2011.
Cuando nos queramos dar cuenta, empiezan en la tele con los anuncios de la lotería de Navidad, con los anuncios de juguetes y muñecas chochonas, con los anuncios de cavas, de burbujas, de "vuelve a casa por Navidad", de papás Noeles y de Reyes Magos...Y un año más viejos o un año menos jóvenes. Alguna cana más en la cabeza -el que tenga pelo- y unos cuantos recuerdos más a la mochila de nuestra Vida, esa que va estando cada día más llena, señal inequívoca de que nos queda muy poco por echar...miércoles, 29 de septiembre de 2010
¿Por dónde romperá...?
Hoy han dicho los sindicatos, después de terminadas las manifestaciones en las que han dicho de todo y ha habido de todo, que el Gobierno tiene que tomar buena cuenta de lo que le pide el pueblo y que, todo el tema de la reforma laboral, lo tiene que echar para atrás.

El gobierno, por boca de su presidente Zapatero, ha dicho que "verdes las han segado" y que él, Zapatero, va a seguir con la reforma laboral adelante y que no le baja del burro nadie.
En resumidas cuentas: Los sindicatos están tirando de la cuerda hacia un lado y el Zapatero, hacia el otro. Si nadie se baja del burro y nadie cede dejando de tirar para su lado, la cuerda se romperá. Y si la cuerda se rompe, quienes pagaremos el pato seremos los trabajadores, porque, en definitiva, quien realmente tira de la cuerda no son los sindicatos, somos los currantes. Y como la cuerda se rompa, que se romperá, la costillada que nos vamos a dar va a ser de órdago a la grande. Y eso quiere decir, en esencia, que nos van a dar bofetadas en las dos caras y con toda la mano abierta. Una el gobierno y la otra, los sindicatos. Y vuelta a repetir.
Ya veremos en qué queda todo este teatro que se han montado Gobierno y Sindicatos para quedar bien los dos, sin perjudicarse ninguno, y pagando el pato los de siempre. Como siempre. Ya veremos.
La huelga y el almuerzo
Ayer me llamaron los amigos por teléfono, a última hora de la tarde, a eso de las siete y media:
- Mañana vamos a almorzar a la casa de campo de...¿Puedes venir?
- ¡¡Por supuesto¡¡ A las 9 de la mañana estoy allí.

Y a las 9 de la mañana nos hemos juntado 6 amigos. El día, maravilloso. Apetecía estar al sol. La temperatura no podía ser más agradable. El cielo totalmente despejado...
Hemos empezado a preparar las ensaladas a base de tomate de campo, cebolla de campo, aceite, vinagre, olivas negras...Hemos rellenado la "bota" con vino dulce y el pequeño "tonel" con vino algo más fuerte, con algo más de cuerpo, y hemos empezado a asar las longanizas, el jamón y a preparar los huevos fritos. Nos hemos sentado los seis alrededor de la gran mesa y, con el sol entrando a raudales por la puerta de caserio, hemos empezado a dar buena cuenta de todo mientras hablábamos de todo: de las cosas del campo, del trabajo, de la huelga...Unos melocotones enormes de postre, unos cafés y carajillos y un par de chupitos de hierbas.
Después nos hemos sentado un poco en la calle, en la puerta del caserio, al sol...¡¡se estaba de muerte¡¡ Y cuando han dado las 11 y media, nos hemos marchado para acudir a la manifestación que, a las 12, iba a tener lugar en la Plaza más céntrica de nuestra Localidad.
Del tema de la huelga, mejor no hablar que bastante nos han hablado ya estos días todos los políticos y los no políticos. Lo que tenga que venir, vendrá, y lo que tenga que ser, será. Prefiero hablar, vivir o comentar situaciones de almuerzos y reuniones de amigos que son las que nos provocan los mejores momentos de nuestras vidas. Para lo otro, para el tema laboral o de huelgas, ya tenemos a unos señores que se encargan de "arreglarnos" o "jodernos" la vida, según les interese.
Hemos quedado para dentro de 10 días para hacer otro almuerzo como este. Parece ser que nos estamos acostumbrando y lo estamos tomando como "normal" el tema este de hacer un almuerzo campestre de vez en cuando. No está mal. Estos son los momentos que nos arreglan el cuerpo y la vida y son estos momentos los que no hay que dejar pasar por mucho que llueva.